Capítulo 1

Alquimia: Es la ciencia del intercambio equivalente y el sacrificio. Si quieres algo, debes dar otra cosa que sea del mismo valor de aquello que quieres conseguir. Ésto es algo que los infantes hermanos Elric aprenden por las malas (porque era algo que ya sabían, pero por “jugar con fuego”, se quemaron muy feo).

En el pueblo Resembool (en medio de la nada), los hermanos Edward y Alphonse Elric (los hermanos Lalo y Poncho Elriquez, ‘pa los cuates) a las edades de 10 y 11 años se aventuran al mundo de la alquimia. Pero hacen un pinche desmadre, que no mames. Tan grave fue que los hermanitos quedaron tullidos.

Un par de años después se muestran a los dos hermanos (ahora de 14 y 15 años) atravezando un desierto con dificultad. Lalo se muere de sed y ¿Poncho se hunde con frecuencia en la arena? Pero…  ¿Acaso está dentro de la armadura? Mmh… ¿Será que el ES la armadura? Es posible, tratándose de un anime, todo puede pasar ¿y qué pasó con el brazo y la pierna de Lalo?

Llegan a un pueblo tranquilo y apacible, el cual según les platican un señor dueño de un puesto de garnachas, licuados y tacos; vecinos, y una mujer sensual y misteriosa, está gobernado (sometido) por un sacerdote de nombre Cornello, porque supuestamente éste puede hacer milagros como hacer una fuente de vino tinto o revivir a los muertos. Ante estas afirmaciones, Lalo se muestra muy excéptico, pues no duda de que el sujeto está abusando de gente inocente (pendeja) con alquimia barata.

Después de compartir un par de palabras respecto a ese sacerdote, Poncho tira una radio por accidente y se rompe en pedazos, pero como es muy buena onda se hace responsable y la reconstruye usando alquimia. Los pueblerinos se sorprenden, pues piensan que ellos también pueden hacer milagros como el sacerdote, y es ahí cuando se da a entender que Poncho no es el “Alquimista de acero” del que se rumora, sino el enano de Eduardo Elriquez.

Y entonces aparece la jodida de Roze, quien termina llevando a los hermanos a la iglesia, pues ella piensa que el buen sacerdote les puede dar alojamiento.

Ahora, ¿quién es Roze? Una sometida más del sacerdote Cornello. ¿Por qué ella? Aún no se sabe, pero por lo mientras, está siendo su subordinada para que éste wey le pueda ayudar en algo, tal vez a revivir a su novio quien murió en un incendio desde hace varios meses atrás.

Lalo, hasta el gorro (como yo) de la gente pendeja, es totalmente excéptico ante los supuestos poderes milagrosos del sacerdote (utilizando un anillo), y le explica a Roze que a Cornello se lo va a cargar la chingada después, porque está faltando a muchas leyes de la alquimia, que no se puede revivir a los muertos así nada más, no puedes convertir el agua en vino, etc. Roze se limita a decir que Cornello es el pinche non plus ultra y que Lalo es quien se va a ir a derretir al infierno por usar alquimia, cosas del diablo y así.

Mientras tanto, en la iglesia, otros subordinados de Cornello le informan a éste que un enano y una armadura, “perros de los militares” están en el pueblo. Uno dirá “bueno, ¿qué carajo pasa con eso?” pues Cornello se altera ya que cree que los militares están detrás de el (por algo será), así que le pide a su subordinada favorita que los lleve a una especie de sótano (en la misma iglesia), para chingárselos. Roze y Lalo están en una discusión sobre la diferencia entre la alquimia y los milagros (como si fuera una típica discusión entre un ateo y una creyente cristiana). Es aquí donde me agrada mucho Lalo, que apesar de ser muy enojón y enano tiene una mente muy centrada y madura respecto a eso; pues se le vio obligado a entenderlo, repito, por las malas.

Ahora, también es algo en lo que yo también he discutido bastante desde que soy atea. Te enseñan que todos tus logros se los tienes que adjudicar al Dios del que te hablan en la biblia, mientras que los errores que cometes SÍ son por tu culpa; sin embargo está la disyuntiva sobre Satanás, pues el es quien te orilla a llevar a cabo el pecado, por lo tanto el ser humano es perfecto, pero como nada ni nadie puede ser perfecto como Dios, pues sales jodido de todos modos.

Siempre me cagó ese desmadre, por eso jamás consideré necesitar unas leyes o un dios en quien sentir apoyo moral ni nada por el estilo. Simplemente mis logros son porque yo fui quien se esforzó por lograrlos. De igual modo soy responsable de mis propios errores, porque la que los cometió fui yo, no tengo por qué involucrar a nadie más para librarme de ellos.

De repente, uno de los subordinados escondido le dispara a la armadura de Poncho y su cabeza sale volando. Roze se impacta, primero por el hecho de que Poncho fue asesinado y su cabeza salió volando (verga), después se impacta más al ver que no hay nadie dentro de la armadura (a la verga) y que apesar de eso se sigue moviendo y hablando (¡a la súper verga!). Lalo le explica que el defecto de la armadura fue lo que les pasó a ambos por subestimar las leyes de la alquimia, hace muchos años, del mismo modo que lo hace Cornello actualmente. Lejos de comprender la relación de la situación de los hermanos con el sacerdote, la pendeja de Roze termina perturbándose y sale corriendo de ahí, haciendo que Lalo y Poncho (después de recuperar la cabeza de su armadura y darle un golpe al otro subordinado) vayan detrás de ella, llegando a una especie de calabozo subterráneo donde está Cornello.

Los hermanos caen en la “trampa”, (por decirlo de alguna manera, pues ya sabemos que Lalo y Poncho van a salir ganando) y Lalo se enfrenta con palabras contra el sacerdote, pues éste tiene algo en su dichoso anillo con poderes milagrosos que los hermanos Elriquez están buscando (que suponemos es el motivo de su viaje). Cornello está asustado, evidentemente, porque está a punto de ser descubierto, así que el suelo del calabozo lo convierte en arena, haciendo que Poncho se hunda (pobre Ponchito) y confiando, además, en que Lalo no podrá hacer círculos de transmutación.

El sacerdote cobarde libera a una quimera (un engendro hecho con pedazos de otros animales). Lalo es muy chingón, (o sea, obvio porque es joven y sexy, de 15 años, inteligente, militar europeo y rubio, y además es el protagonista. Es muy fácil pasar por alto el hecho de que sea enano y enojón), así que transmuta la arena directamente en una especie de lanza para atacar a la quimera. Lalo pelea contra la bestia, pero como ésta va perdiendo Cornello lanza otro pokémon alado para que ataque a Lalo.

Eso de transmutar el objeto directamente me parece más lógico que dibujar síbolos en los qué transmutar… Pero bueno.

Las bestias siguen atacando al enano de Lalo, hasta que se descubre la verdad de su poder físico: su brazo derecho y su pierna izquiera son de metal (CHAN CHAN CHAAAAAAN ♫) y esa es la razón por la que a Lalo se le conoce como el Alquimista de Metal (Fullmetal Alchemist).

Y así termina el primer capítulo. Bueno, eso fue emocionante e interesante, sí…
Me agrada el tema.

¿Qué pasará con los hermanos Elriquez?
¿Quiénes son y qué es lo que buscan?
¿Lograrán desenmascarar al fraudulento Cornello y humillarlo ante toda la gente pendeja que lo sigue?
¿Qué es lo que tiene de especial su anillo milagroso?
¿Roze entenderá que los milagros divinos no existen y se convertirá al ateísmo?
¿Terminaré de ver, por fin y de una vez por todas, la serie?

Hasta el siguiente episodio lo sabremos.

FIN

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