Pero si no tengo 24 años

Han pasado muchas cosas desde que inicié mis clases en el curso para aprobar el examen de la UNAM. El segundo día de clases tuvimos historia, y el profesor nos pidió dar la clásica presentación personal. Por supuesto es normal que no te vas a aprender los nombres, edades y carreras de todos, pero lo que me extrañó fue que, cuando yo me presenté, dije que tenía 24 años.

¿Por qué? Sigo sin saberlo. Pero al igual que a mi no me interesaron mucho los demás, por lo visto a nadie le interesé mucho. El único que se dio cuenta de ese detalle fue Beto, obviamente, pero en fin.

Gracias al estúpido profesor de Historia, que es un sujeto que, por ser licenciado en historia hace menos a los demás, más de la mitad del salón cree que Beto y yo somos novios. Y se basan en que Beto y yo llegamos y nos vamos juntos de la escuela, que siempre estamos platicando, nos estamos hablando o riéndonos juntos de algo. Y, digo, ¿Qué más podíamos hacer en un grupo lleno de personas que no conocíamos? El profesor de historia siempre agarra de bajada al gordo de Beto, y nuestros compañeros le preguntan por mi como su “novia” cuando llego a faltar o llego tarde.

Al principio cuando sólo se trataba del profesor de historia, pensé que era una situación equis, sin tanta importancia, pero al enterarme de que otros compañeros creen lo que el profe dice, me he dado a la tarea de idear un plan para acabar con los rumores o con los hechos falsos que se han dispersado. Pero lo único que se nos ocurre es que Daniel haga acto de presencia en la escuela, para dejar en claro quién es mi novio y quién es el virgen (?????).

Curiosamente a mi nunca me han dicho nada al respecto. De lo que me he enterado ha sido porque Beto me lo ha dicho, y por lo que he alcanzado a observar. Hay una bolita de chavos que son los “payasos del salón”, que se la pasan diciendo estupideces a mitad de clases, etc., y parece ser que le gusto a uno de ellos. Que según él soy “bien vergas” por haber aprobado el examen del CENEVAL. Otra cosa curiosa es que dicen que parezco músico cuando ni siquiera he tocado el bajo en meses *cries*.

El profe de matemáticas y la profa de español son aburridos y desesperantes. Ellos, junto con el de historia, NO DEJAN PENSAR. ¡Me choca que hagan eso! Todo el tiempo están hablando, y cuando nos preguntan algo y respondemos, o les pareció muy absurda o estúpida la respuesta, y la invalidan inmediatamente, y a la respuesta que hayamos dado usan sinónimos de las palabras y sólo ésas son válidas. O sea, qué pedo. Eso, y que el de matemáticas y la de español no saben enseñar, sobre todo ella y su manera tan peculiar de hablar. La de Biología me cae mejor. De repente se le resbala, pero cuando no sabe algo lo asume y lo investiga para después explicarlo.

No voy a negar que sí he mejorado en mis conocimientos, y que cada vez aumentan mis resultados, pero chale, ir a clases es un tedio. Pero bueno, sólo un mes mas. Ya faltan pocos días hacia el fracaso (?).

FIN

¿Qué opinaría Adam West? ¿O tu?

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