Una llamada

Durante el día de mi cumpleaños, cuando aún estaba en mi casa, recibí una llamada de un número desconocido. Contesté y me respondieron, su voz se me hacía familiar, pero… No podía haber posibilidad, es decir, ¿para qué me llamaría Efrén? ¿En verdad querría hablar conmigo? Era una situación que me confundía y me asustaba bastante,  entonces pregunté quién era el que hablaba, y dijo:

— Efrén.

Ok, sí era Efrén.

Tuve muchos sentimientos encontrados al escuchar su voz por primera vez, después de mucho tiempo. Alguna vez me pregunté, después de extrañarlo tanto, qué haría si me lo volviera a encontrar. El problema es, creo yo, que nunca concluí a ninguna respuesta. Entonces me dejé absorber por la idea de que jamás iba a volver a saber algo de él. Simplemente Efrén permanecería vivo en mi mente y en mi corazón. Y yo seguiría mi vida deseándole un buen día, y dándole las buenas noches a aquella estrella que se ve desde la ventana de mi cuarto.

Pero mi suerte fue otra.

No sabía qué decirle, cómo saludarlo. Fue tanta mi dedicación para sacar mi dolor y dejar de extrañarlo, que llegó un momento en el que pensé que ya no sentía nada por él, pero eso no es cierto. En momentitos me preguntaba por qué me había hablado realmente, pero eso dejó de importarme porque nuestra conversación fue tan amena, que hasta parecía una plática cualquiera entre nosotros cuando fuimos novios. O al menos así lo sentí yo… 

Me dijo que me había llamado para felicitarme y desearme un feliz cumpleaños.

No dejé de pensar en qué pensar ni sabía cómo sentirme, y eso hacía que la situación fuera por un extremo, rara, y por el otro, hermoso.

¿Cómo se sentirá él?

Aunque fue una plática entretenida, me dejó con cierto vacío. Tal vez fue porque la conversación tuvo que terminar de manera drástica, porque me llamó de un teléfono público y se le terminaron las monedas, y no me pude despedir apropiadamente (no tanto porque no quisiera, sino porque no sabía cómo). O tal vez porque no le pude decir lo que siento ahora.

No creo que sea necesario desear que llegue una oportunidad para hablar con él de manera diferente. No sé si sigue leyendo mi blog y me sigo preguntando cómo se sentirá él. 

Aunque fue un lindo detalle el que me llamara para felicitarme, y que lo valoro y se lo agradezco mucho, no puedo evitar sentirme confundida.

FIN

¿Qué opinaría Adam West? ¿O tu?

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