Bonito miércoles

Hoy fue un buen día. Fue de esos días en los que las cosas salen bien.

El jefe me cambió los días de descanso, ya no descansaré los miércoles, ahora será los jueves; here’s why.

Ruth me prestó dinero para pagar el adelanto del costo de un taller de ilustración, al que voy a ir a principios de Agosto durante cinco jueves. Fui temprano a su casa por el dinero, y como faltaba mucho tiempo para entrar a trabajar, decidí ir a un estudio de fotografía cercano y tomarme, de una vez por todas, las malditas fotos para mi pinche certificado de prepa.

Cuando llegué al estudio, JUSTO lo estaban abriendo. El señor me atendió amistosamente; tuve el infortunio de carecer de camisa blanca para tomarme las fotos, y el señor fotógrafo no tenía camisa blanca que me prestara, pero tuve la pinche suerte de que el señor fotógrafo fuera muy bueno en foto montajes. Amablemente no me cobró más

Quedé de ir por mis fotos al día siguiente.

Cuando llegué al café, dejé mis cosas y me fui corriendo al banco para pagar mi adelanto para el taller de ilustración. Después de pagar, regresé al café y envié por correo el mensaje avisando que ya había pagado; afortunadamente alcancé lugar para el taller, el 8 de Agosto empiezo ;w;

Y ahora, lo más padre del día:

Al rededor de las tres de la tarde empezó a llover. Y cuando llueve hay que meter las mesas y las sombrillas que están afuera. Mientras hacía ésta faena cuando apenas empezaba a llover, un señor con sombrero de rancho (?) entró dándome las buenas tardes. No me pareció raro, aunque muy poca gente saluda, cuando lo hacen el trato es diferente, es más cordial.

Cuando estuve a punto de terminar, pasé a la barra para acomodar unas cosas rápidamente y vi de “reojo” el rostro del señor cuando se quitaba su sombrero y le echaba un vistazo al lugar —No manches — pensé — se parece a Humberto Vélez — y seguí guardando y acomodando las cosas. Me dirigí al señor toda apurada, pidiéndole que me esperara a que sacara la planta de café para que le cayera agua de lluvia, e inmediatamente de su boca salió una voz tan célebre y distinguida, como las primeras 15 temporadas de Los Simpsons, que me decía —Tu no te preocupes, yo te puedo esperar—.

Le presté más atención tanto a su voz como a su aspecto, y cuando lo descubrí, me quedé atónita.

NO PUEDE SER, ¿ES HUMBERTO VÉLEZ?.
¿HUMBERTO VÉLEZ ESTÁ EN LA CAFETERÍA DONDE TRABAJO?.

fangirl

Agradezco infinítamente su paciencia, señor.

Terminé de organizar y acomodar todo, la lluvia se había soltado y le tomé la orden al POSIBLE señor Vélez.
— Si, ¿tienes refrescos?
— Sólo tengo en botella de vidrio.
— No, mejor dime qué tés tienes, por favor.

SU VOZ, ESA VOZ SÓLO ES LA DE HOMERO SIMPSON Y LA DEL PIRATA SILVER, NO PUEDE SER DE NADIE MÁS.

— Hay de hierbabuena, manzanilla, limón, negro…
— Ah, sí, dame té de limón, por favor. Y éstos, ¿qué son?
— Son mini pays, señor.
— Si, dame un paquete de ésos también, si eres tan amable.

SÍ ES, SÍ ES HUMBERTO VÉLEZ. ES EL, OH, POR DIOS, NO PUEDO CREERLO, EN VERDAD ES ÉL.
Pero aún así, le preguntaré derp

Esperé ansiosa a que el té de limón estuviera listo. Tuve que sostener el plato con ambas manos porque no dejaban de temblar.

Yo desde siempre he querido conocer a Humberto Vélez, es mi ídolo en el doblaje, sobre todo por interpretar a personajes tan geniales y fantásticos, y más que nada por haber sido también una linda parte en mi infancia. Además de que mi hermana es súper fan de Los Simpsons, y más por ella que por mi me interesaba conocer al señor Vélez. Pero siendo que la única manera aparente en la que lo podría conocer era yendo a convenciones, y que NUNCA tengo dinero para ir a una maldita convención en fechas específicas, mis expectativas de conocer a Humberto Vélez eran casi nulas.

Y de repente, en un día común y corriente, lo veo ahí de pie enfrente de mi pidiéndome que le sirva un té de limón y mini pays ;_; O SEA QUÉ RAYOS.

Me acerqué a su mesa, le serví el té (el cual bebió sin azúcar), tímidamente (por no decir “represívamente” ya que estaba conteniendo mis gritos) le pregunté — Disculpe, señor, pero, ¿es usted…? — Pero nuévamente me interrumpió — Sí, sí soy yo, Humberto Vélez a tus órdenes — me empezó a decir con su clásica interpretación de Homero Simpson mientras me daba la mano para saludarme. No podía creerlo, el señor Humberto Vélez me estaba saludando — ¡Ce-Ce-Cecilia! — dije en voz alta —Ah, mucho gusto, Ceci — ME ESTABA SALUDANDO PERSONALMENTEJFGKDSFGHKFG

— Sabía que me habías ubicado cuando te quedaste quieta y me veías fíjamente — se rió bonachonamente (?) — ¿Es que me viste en alguna convención o en entrevistas? ¿Cómo me reconociste? — Me preguntó interesado — ¡De oído! — Respondí orgullosa de mis capacidades auditivas. — ¡Ah, pues qué buen oído tienes! — Creo que se sorprendió y reía otra vez mientras que yo me tapaba el rostro con las manos, apenada de que Humberto Vélez me estaba halagando.

¿Estoy exagerando? ERA DEMASIADA MI EMOCIÓN COMO PARA CALMARME.

cool!!

Mientras atendía a otras personas me preguntaba cómo era posible que las personas no pudieran reconocer al señor Vélez. Digo, es HUMBERTO VÉLEZ, o sea, ¿cómo no saber quién es? Ni siquiera porque el hombre estaba hablando por teléfono podían darse cuenta las demás personas, ¿o será que sí soy muy buena con el oído? ._.

Yo lo observaba como vil stalker desde la orilla de la barra (no todo el tiempo, obviamente) y me llamaba mucho la atención. Tenía muchas ganas de platicar con el, preguntarle un chingo de cosas sobre su historia como actor, del doblaje, de otros actores; incluso saber si daba clases de actuación y cuánto me cobraría… Pero tampoco quería molestarlo; fue a una cafetería a resguardarse de la lluvia, beber té y relajarse, no para hablar de su trabajo. O al menos eso me pareció lo más lógico…

Cuando dejó de llover me pidió la cuenta, y yo me puse triste :’D pero él me dijo bonachonamente (?) — No te preocupes, de seguro regresaré — Me conmovió ;_; y me armé de valor para pedirle un autógrafo — ¡Pero claaaro que sí, los que quieras! — Ah, estaba que reventaba de la felicidad, entonces le pedí una foto, y de nuevo aceptó sin dudar. Fui corriendo por mi celular y una hoja de papel que había preparado para los autógrafos.

— ¿Quién es Cecilia?
— Yop
— ¿Y Rebeca?
— Mi hermana, super fan de Los Simpsons.

1009193_485474581544491_649578183_o774488_485486311543318_486594881_o

kjdfskdjfdhhgh <3

CIMG0040

Y la foto del recuerdo. Aah, qué bonito ;-;

Me hubiera encantado haberlo grabado en video, pero empezó a llegar gente y me pedían cosas y capuchinos y respuestas a sus dudas existenciales y… Aish, la cagan, me cae de madre ;_;

Y ya, se fue…

;w; Sé que nunca regresará, pero al menos el gusto de verlo en persona, tener un autógrafo y sacarme una foto con él se cumplió.

Eso me hizo sentir muy bien.

forever alone friend

NO MAMES HUMBERTO VÉLEZ FUE A MI TRABAJOSDKJHDSFGHDSLHFGH

 

FIN

¿Qué opinaría Adam West? ¿O tu?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s