Semana jodida

Cambié el layout del blog (como por millonésima vez) y le agregué una portada que, según yo, está chida pero pudo haber quedado mejor.

No mames, pinche semana, sí estuvo medio pesada. Me la pasé levantándome temprano, sin comer, desvelándome, con dolor jodido de estómago, con el período en fin de semana, no, no, a todo dar. Entre el jueves y el viernes me la pasé fenomenal. Anduve por Lomas de Chapultepec trabajando, según yo, en el Café Emir y no, no saben, neta, fue lo máximo. Eso de sentirse inútil e inepta durante más de tres horas en el trabajo es de lo más sano. Sé que muchos viven y trabajan así, supongo que han de tener unas vidas maravillosas.

Al final llegué a la simple conclusión de que eso de trabajar en una cafetería no es enteramente lo mío. Y la verdad no es tanto porque no quiera hacer cafés, es más, ya hasta la clientela terminó valiéndome madres; sino el pinche ambiente en el trabajo. O sea, la neta es eso. Si estuve a gusto en el café internet durante tanto tiempo fue porque tuve compañeros chidos o porque chambeaba sola. Y es que trabajar en una cafetería (o restaurante, cualquier cosa relativa a la comida) es pesado. Muy, muy pesado. Sí deja buena lana, pero te tienes que chingar duro (claro, hay muchos factores involucrados, porque la cantidad de clientela que haya es relativa a la cantidad de trabajo que tendrás). Así que terminé renunciando. Sip, renuncié a tan sólo tres días de haber empezado. Oficialmente es el trabajo en el que menos he durado.

Sigo sin saber qué debo hacer para avisar que renuncié, y si se me pagarán los tres días trabajados. Según yo serían menos de $200 lo que se me pagaría. También me gustaría saber si es necesario devolver mi polo de uniforme.

Honestamente me tiene sin cuidado. Sobre todo el hecho de que si estoy sin trabajo ahorita no pasará nada. Ya no me siento tan presionada en ese aspecto. Si no tengo un trabajo en el que haga lo que me gusta, entonces vale verga.

El sábado acompañé a mi mamá a un evento que tuvo. Estuvo chido, e hice contactos; espero que me puedan ayudar a conseguir trabajo. Lo malo fue que regresamos a las 5 a.m. a la casa y dormí poco.

Ayer domingo fui temprano con Efrén y salimos a rolar (?) a un parque con zoológico que queda cerca de su casa. Todo iba bien hasta que me empezó a doler el estómago bien cabrón ya en la tarde noche. Llegamos a su casa y, el dolor era tan fuerte que mejor me quedé dormida en la cama de su mamá. Mientras, el se fue a ensayar. Creo que desperté como hora y media después, toda entumida, sedienta y con ligero dolor de estómago y me fui al cuarto de Efrén para dormir más cómoda en su cama. Luego pasó como otra hora y la cama empezó a rechinar por sí sola. Me quedé pensando “¿de cuándo a acá la cama se mueve sola? Rechina mucho, igual y le falta aceitito”. Y pues ya, después entró su abuelita y prendió la luz, me preguntó que si estaba bien y toda somnolienta le dije que si, le pregunté por qué, y me dijo “es que acaba de temblar”.

Ah mother of god

Recuperé horas de sueño, pero me la pasé despierta toda la maldita madrugada dibujando y haciendo pendejaditas para mi blog. Ya van a dar las 7 a.m. y apenas me voy a dormir. No se cómo carajos le voy a hacer para el resto del día. Tengo ropa que lavar, bañarme… Ay, no, ya la cagué ;_; Algo me dice que no me va a gustar el día de hoy (pinche lunes).

Pero en fin, ya escribí bastante (?), ahí luego escribo más cosas.

FIN

Anuncios

¿Qué opinaría Adam West? ¿O tu?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s