Hasta que vi la sangre en mi mano

Ciertamente he estado cerca de la muerte en varias ocasiones. Pocas veces de manera consciente, pero muchas veces de manera inconsciente, sólo porque así le dicen los demás, pero tal vez es porque no pienso en que puedo morir en ese momento.

La noche del 1° de Marzo era una noche normal en el trabajo. Una clienta usando una de las computadoras y yo trabajando en mi laptop. Platicaba con una amiga por msn, hacía dibujos, etc.

Todo estaba tranquilo. No había nada fuera de lo normal.

Y dos extraños entraron al local. Iban muy rápido y, aparentemente, muy tranquilos.

Inmediatamente cerré mi laptop, desconecté la tableta y metí todo abajo de la barra porque sabía lo que iba a pasar:

Un asalto.

Uno de los extraños se acercó a la chica pidiéndole tranquilamente que le entregara el celular. – ¿Por qué te lo voy a dar? – dijo la chica. El otro extraño, que era más joven, se acercó a mi diciéndome que le diera la laptop.

Me armé de valor y desde mi vientre hablé -No te voy a dar nada.-

El extraño titubeó unos segundos y me mostró el arma – No estoy jugando, traigo pistola -, exclamó.

Me asusté, no lo niego. Si el arma era real o no, de todos modos, pensar que podían llevarse mi trabajo, me enfurecía.

El tipo seguía amenazándome mientras que yo seguía negándome. Por nada del mundo pensaba rendirme y dejar que unos infelices se llevaran MI trabajo.

Chingá…

El tipo entró conmigo a la barra. Estaba la silla estorbando, así que no podía acercarse demasiado.

Pensé que sería tonto intentar llamar a la policía. Mucho más tonto sería gritar. Y, de repente, llegó el cinismo… Llegó el señor Cinismo y me hizo pensar “puedo quitarle el arma. Si, claro que puedo hacerlo. Pfff, se ve fácil, sólo golpeo su mano. Y si hay alguna falla, ¡le doy en la entrepierna! ¡Claro! Pan comido”.

Entonces, el asaltante, viendo que me seguía negando a soltar mis cosas, me golpea con la empuñadura de su arma (que le ponen otro nombre, pero siempre se me escapa). En eso, el primer sujeto intenta sacar mi laptop desde afuera de la barra, pero logro evitarlo. La lap se resbala de mis manos. Cae al piso junto con mi tableta (pero como la lap es de uso rudo, no le pasó nada).

La otra chica vio que los sujetos me golpearon, les gritó “¡No le hagan nada!” y se fue corriendo.

Los asaltantes se exaltaron y también se fueron corriendo pero hacia otra dirección, al parecer.

Unos segundos pasaron… alcanzaba a distinguir voces hablando fuerte desde afuera.

De repente, fue como si todo se hubiera puesto en “pausa”.
¿Qué había pasado? ¿Esto… fue real? ¿Es en serio?

¿Neta?

Las imágenes del escenario que jamás creí vivir seguían vivas en mis ojos.

Entonces sentí cómo algo tibio corría por mi rostro y llegaba hasta mi nariz.
Miré hacia el piso, vi mis cosas tiradas… y sangre.

Y no fue hasta que vi la sangre en mi mano que se puso el “play”.

Comencé a hiperventilar. No podía creerlo. ¿Qué podía hacer?

Marqué al 060, pero nunca funciona (¿POR QUÉ?). Colgué y decidí ir afuera.

Había gente afuera. Vecinos, vecinos everywhere.
La sangre seguía fluyendo. Tenía miedo de desmayarme por perder sangre o algo así. En mi desesperación, intenté limpiarme pero me manché más las manos y la cara, entonces grité “Auxilio, estoy sangrando”.

En ese momento quería llorar, quería abrazar a alguien y sentir que todo iba a estar bien. Me frustré.

Los vecinos me vieron cuando grité y se acercaron corriendo hacia a mi. Pero al siguiente momento quería que se fueran, después de preguntarme tonterías como “¿estás bien? ¿no te hicieron nada?”

– No, no, es que intenté violarlos pero no se dejaron, hombre.

Sólo que en lugar de “Cynthia”, vendría siendo “Cecilia”.

SRLY GUYS

Pasaron segundos cuando llegaron dos policías en motos, y después, mi jefe.

Tenía miedo, vuelvo a repetir. No miedo a lo que había pasado, sino lo que podía pasar después. Estaba sangrando de la cabeza, mi cara estaba pálida y mis ojos estaban dilatados (luego pondré un dibujo de eso LOL). Muchas cosas vinieron a mi mente. ¿Cómo sería si mis amigos y mi familia me vieran en este momento? Cómo reaccionaría Karla, Efrén, Arashi, Rafa, mi mamá, Ruth…

La ambulancia llegó a los minutos de que la llamaran. Fueron amables y así. Como que no tuve mucha necesidad de sentirme segura por lo que había pasado. excepto cuando tenían que revisar mis niveles de azúcar (me CAGA que me piquen :’D).Me limpiaron un poco la sangre de mi cara y la herida. Me revisaron la presión, la cordura, mis sentidos, etc, etc.

Mientras, afuera, la gente estaba enterándose más o menos de lo que había pasado. Los policías entrevistaban al jefe y a la otra chica.

Más tarde, cuando estaba más tranquila, me preguntaron que si quería que la ambulancia me llevara al hospital, o mi jefe. Escogí irme con el jefe, aunque hubiera preferido ir a la casa de Ruth…

Creo que pasaron como 30 minutos desde el asalto. Todos se fueron a sus respectivos lugares y el jefe me llevó a un hospital.

En el camino en el coche, me quedaba pensando si las sensaciones que tenía en el cuerpo eran a causa del madrazo en la cabeza o del susto. Sentía que mi cabeza se iba a caer y que mis manos pesaban. Mi equilibrio titubeaba, no veía borroso pero tenía los ojos en alerta. Mi corazón palpitaba muy fuerte y procuraba no hiperventilar demasiado. También me entretuve analizando cómo había estado el movimiento de los asaltantes.

Pensé “Estaba a centímetros de mi. Sus ojos reflejaban la adrenalina. El arma se veía liviana, tal vez ni siquiera era de verdad. Pero… pudo haberlo sido, pudo haber disparado hacia alguna parte de local, pudieron tomar a la chica de rehén. Me pudieron haber matado… Pero no sucedió. No iba a pasar, no tenía por qué. No está en mi plan morir de un disparo.”

Y, además, ¿por qué me iba a dejar? Llevo años pidiendo una laptop para mi, para jugar, estudiar, trabajar, y la conseguí gracias a MI PROPIO ESFUERZO. No me la compró ni mi mami ni mi papi ni diocito ni NI MADRES. Yo fui la que trabajó y ahorró para comprarla ¿sólo porque aquellos tuvieron una suerte peor que la mía, debo dejar incluso que me roben? Todos pueden salir adelante en la vida, pero sólo si ellos quieren. Sus vidas no son mi asunto, y por lo tanto, me valen madres.

Obviamente mucha gente no va a entender esto. Los vecinos no paraban de REGAÑARME, casi casi, diciéndome que qué insensata era al no entregar mis cosas, “son sólo cosas materiales”, que nunca me ponga al tu por tu con asaltantes armados, que lo más importante soy yo y que la chingada.

¡Pues por eso, imbéciles! Si permitía que ese par de cabrones se llevaran lo que con tanto esfuerzo conseguí y tiraran mis logros, me iba a emp_tar, no con ellos, sino CONMIGO MISMA. ¿Qué clase de amor propio es ese? Oh, si. Voy a dejar que me den por culo para que no me maten. NO, QUE CHINGUEN A SU MADRE.

Llámenme tonta, carente de sensatez si quieren, pero así soy. Estoy decidida a matar si es necesario, porque primero soy yo, después yo y al final, yo. Y nadie me va a tirar.

 

CONTINUARÁ

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