Mi familia

Estoy hasta la p_ta madre de vivir en casa de mis papás.

No, más bien, estoy hasta la p_ta madre de ver cómo se deterioran.

Cuando alguien tiene la curiosidad de saber cuál es la opinión que tengo sobre mi madre, y que puedo ser honesta (es decir, que tengo la confianza de entablar pláticas porque la otra persona va a respetar mi personalidad, y va a dar respuestas sinceras y con sentido), siempre suelo decir que estoy orgullosa de ella: por el trabajo que hace como músico. Como maestra (es excelente, y más con los niños). Pero nadie me hace sentir tan deprimida como ella.

Pareciera que lo único que hace es quejarse. Siempre escucho reclamos y quejas. Se enoja por todo. Es alguien que cifra su vida en los demás (y sus hijas) y espera a que el resto haga “su parte”. Y cuando eso no pasa, obviamente todos sus asuntos se vienen abajo.

Como el desmadre chantajista que me armó cuando le dije que me iría a vivir con Ruth.

¿Ya no nos quieres, verdad? Prefieres a la mamá de Kiba (Kinita).
¿Ruth te pidió que te fueras a vivir con ella? (Sentía que me iba a preguntar si era lesbiana)
¡Voy a cerrar las ventanas, a prender el boiler y a llevarme a Rebeca y a Kiba conmigo!
¡Me voy a suicidar!

De todos modos me fui y nunca lo hizo. Qué caray…

Recuerdo eso como si hubiera sido hace un par de semanas. Y es uno de los recuerdos más tristes que tengo. Junto con la muerte de aquél pajarito que lo maté por accidente (yo tenía 7 años), el destino desafortunado de Midi (mi primer gatita) y la muerte de Nikita (Mi amiga) por la cual me siento culpable.

Ella “contaba” conmigo. No se en qué, pero contaba conmigo. Como si yo fuera un mueble donde se apoyaba. Y pues, obviamente yo no soy un mueble cualquiera, soy un mueble feo, inconsciente, sin pulir e inútil con forma de halcón dudosa (tal vez soy un elefante o quizás un perro) soberbio y que nada más sirve para mentarte la madre y para tener tiempo de importarle de qué color son tus calzones.

Entiendo su soledad, su frustración, su depresión y su tristeza. Lo que no me gusta es que me utilice para cubrir todo eso. Desgraciadamente no soy una muñeca (y ya me cansé de serlo). Si no le parece que tengamos vida propia, ¿para qué nos la dio?

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Mi padre es alguien que tenía mucha ilusión de conocer, y que me decepcionó. No se (ni me interesa) si el también está decepcionado de mi o si simplemente no le importo… no sé. Al principio era frustrante, pero después de darme cuenta de que es alguien culto para impresionar a la gente y que es un borrego más dentro de la sociedad… como que ya no me inspira a conocerlo más.

Todo lo que hace y me dice es para rebajarme y el no sentirse tan mierda. Saludando efusivamente y contando chistes agresivos, son cosas que me molestan muchísimo de él.

Mi tía no hace nada más que comer y ocupar espacio. Sí tiene un trabajo pero al parecer eso es lo único productivo que puede hacer en la vida. Es una mujer ya grande de más de 60 años, que estudió nutrición porque su mamá no quería que estudiara antropología, y ahora es una persona triste y deprimida, que pesa más de 120 kilos y que recuerda más a un costal de papas.

FIN

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