La despedida es un acto de amor.

8 de Diciembre:
Mi abuelo falleció.

La última vez que lo vi vivo, estaba muy flaco. No respiraba bien y ya no comía, ni siquiera podía hablar con las pocas fuerzas que tenia. Cuando lo vi y tomé su mano, él cerró la suya. Casi comienzo a llorar en ese momento, mas no quise.
Muy dentro de mi sabía que ya no iba a estar aquí por más tiempo, pero aún así no fue suficiente…

Fue en un domingo, justamente cuando vi Rapunzel. Tres días después, se fue.

No me despedí como debí haberlo hecho.

No queria,

porque aun no era tiempo!

(aún a estas alturas me dan ganas de llorar)

Primero paso más de 14 años de mi vida en un infierno, luego cumplo veinte años, y después tu te vas. No es justo, yo quería estar más tiempo contigo. Que me platicaras, que me contaras, que me enseñaras…

No es justo…

Decía mientras veía cómo descendían el ataúd para sepultarlo.

.- No es suficiente, aún no puedes irte!! Tienes que esperarme!!

.- Pero ya estoy muy cansado.

.- Te odio!!

Pero tu solo sonríes y dices -estás segura que es a mi a quien odias?-

Dejo de llorar por un momento y me pongo a pensar… en lo que estoy diciendo y lo que realmente quiero decir.

.- No… no, fue mi culpa (me siento una mierda).

.- No, tampoco es que haya sido tu culpa. Pasaron muchas cosas y…

.- Pero si hubiera hecho algo antes, yo no estaría sufriendo porque te fuiste! Si hubiera sabido lo que sé ahora, no estaría llorando!

.- Tal vez! Pero eso hubiera sido imposible. La TU de antes no puede saber lo que sabe la TU de ahora, a lo mejor no era tiempo para que supieras todo lo que sabes ahora. Recuerda que siempre hay una razón por la que las cosas suceden.
Tu no eres culpable de nada.

Ah. Creo que ahora entiendo…

~

Yo… voy a echarle ganas, abuelito. No importa lo que pase.

Me diste herramientas, y aunque aún no sé cómo usarlas, yo misma lo descubriré. Ya lo verás. Lo haré por mi misma y sin ayuda de nadie. Porque para todos soy una pendeja, menos para ti. Porque solo tu me viste como Ceci y no solo como tu nieta, me diste fuerzas y me enseñaste que sí soy capaz de hacer las cosas y de poder ir más allá como tu lo lograste.

Y que apesar del poco tiempo que convivimos juntos, además de todo, me enseñaste algo que nadie jamás en mi familia me supo enseñar:

Que sí puedo.

Aunque el que solo tu supieras qué decir es algo evidente, después de todo, tu eres un genio.

Y por eso nadie puede superarte.

Gracias por todo.

Porque viviste, por lo que hiciste, por lo que enseñaste y me dijiste.

Adios.

FIN

¿Qué opinaría Adam West? ¿O tu?

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